Cuando Dios te saca de tu zona de comodidad

La zona cómoda es un estado mental donde nos encontramos tranquilos con nuestra vida actual, aunque un jefe no nos guste siempre decimos, “más vale malo conocido que bueno por conocer”. Por eso es que muchas personas sufren maltrato, abuso, son humilladas en su estima. Son esclavas de su condición, hay temor de enfrentar el futuro, creen que no sirven, que no podrán salir adelante en la vida, viven sus vidas conformes aunque su hogar sea un infierno. Muchos están viviendo en su Betania (Betania significa casa de pobre, casa de aflicción).

No siempre será algo agradable para nuestra vida.

Porque vendrán tiempos difíciles, donde podrás tener hijos rebeldes, fallas de tu cónyuge, hermanos y amigos con carácter difícil. Podrá haber crisis económicas, problemas de salud. Y aún los hijos de Dios pueden sufrir estas situaciones adversas cuando se está saliendo del conformismo, Jesús lo vivió en carne propia  y también sus discípulos. Lo bueno en todo esto es que Jesús está de nuestro lado (Juan 14:1; 16:33), pero salir de la zona de comodidad es lo mejor que nos puede suceder aunque el mundo se goce de nuestras dificultades, Dios está de nuestro lado (Juan 16:20).

Dios promete bendecir tu vida.

La bendición de Dios en el creyente es esencial. La palabra bendición significa: un don divino que hace que la obra del creyente tenga éxito, la presencia de Dios, Dios dando fortaleza, poder y auxilio. Si Dios prometió bendecirte Él lo va hacer, no permitas que las mentiras del diablo roben tu bendición, debes saber quién es tu Dios y a quién le has creído, lo único que El pide es que estemos quietos esperando su salvación (Salmos 46:10-11; Hebreos 13:6). El primer paso que Dios hace con sus hijos siempre es bendecirlos a través de Jesús y su sacrificio en la cruz (Hechos 3:26).

Tu vida será diferente en todos los sentidos.

Podrás decir confiadamente que Dios te ha librado de la muerte, que tus tristezas se han convertido en gozo, porque tenemos al Dios que nos salva, estamos parados sobre la roca y nada nos podrá mover si vivimos por fe. Caminarás con valentía y viendo a todos a los ojos, porque Dios cambió tu condición de conformismo a la de un hijo que lucha por sus promesas. Y contarás a todos lo que Dios ha hecho en tu vida, de cómo Él te libró de la prisión y te dio una nueva vida.

Hoy estamos seguros de que en medio de la aflicción Dios está con nosotros pero hay gente que necesita saber que Dios puede cambiar su situación de tristeza en gozo, dale la oportunidad a Cristo de que tu vida cambie y Él se encargará del resto.

One Comment

    Guadalupe Hernández betancourt

    Verdaderamente este tema alienta a tener una visión clara como debe ser nuestro caminar diario

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