El mismo Dios

Dios no es cualquier “dios” o un dios que vive en el pasado, él es el MISMO DIOS que estuvo con David en el campo de batalla. La batalla le pertenece a Dios, esta historia no es solo la victoria de David contra Goliat sino que es también el plan de Dios para ti hoy.

La batalla es del Señor

El Dios de la Biblia no solo es el Dios que salva, también es el Dios que libera y sana. No sé cuál es la situación que te está agobiando pero conozco al Dios que puede liberarte. Yo conozco al que camina sobre las aguas, al que habla paz, al Sanador, al que abre los oídos de los sordos, al que convierte el agua en vino, al que doma los leones, al que mueve montañas y al que da libertad a los alcohólicos,  a los drogadictos y a los adictos a la pornografía.

Cristo puede liberarte hoy mismo (Marcos 11:22, Juan 14:1)

Estos versículos nos enseñan que debemos confiar en que Dios suplirá todas nuestras necesidades en cualquier situación en la que estemos.  Cuando el mundo se desespera y pregunta ¿Puede Dios hacerlo? Nosotros los que creemos en la Biblia debemos ponernos de pie y decir ¡DIOS PUEDE HACERLO! ¿Puede Dios hacerlo? Nosotros debemos estar listos para contestar ¡DIOS PUEDE HACERLO! En la Biblia vemos ejemplos que también aplican a nuestra vida hoy: Daniel en el foso de los leones (Darío pasa toda la noche preguntándose si Dios puede hacerlo, mientras Daniel descansa pacíficamente porque confía en que Dios puede hacerlo), la viuda de Sarepta (ella observa que el profeta se termina lo único que tenía para comer y se pregunta ¿Puede Dios? Tres años después ella todavía tenía comida en su casa mientras todos a su alrededor estaban pasando hambre. Ella podía decir con toda seguridad en su alma, ¡Dios puede!), los discípulos en el bote (ellos estaban en medio de una tormenta y pensaron que iban a morir, diciéndose, ¿Puede Dios hacerlo? Pero Jesús vino caminando sobre las aguas, mostrando el gran poder de Dios y recordándoles a sus discípulos que ¡Dios puede hacerlo!).

Quien separó las aguas, haciendo un camino para que los Israelitas escaparan del enemigo, es el mismo Dios que me traerá libertad. Quien abrió los ojos del ciego, hizo que los cojos caminaran y que los sordos oyeran es el mismo Dios que murió en la cruz para que yo fuera sano. Quien hizo llover maná del cielo para alimentar a su pueblo, también suplirá todas mis necesidades (Salmos 46:1).

Recuerda victorias pasadas

Seguramente, en tu pasado enfrentaste situaciones que son más duras de lo que hoy estás viviendo o puede ser que hoy mismo estés pasando una situación difícil pero debes estar seguro de una cosa: si tú lograste atravesar esa situación, podrás superar la que hoy estás viviendo. Tu problema se convertirá en una victoria y podrás ver hacia atrás y tomar valor para el futuro. No te rindas porque nada es imposible si tú puedes creer. David recordó todo lo que Dios había hecho en su vida. Él enfrentó un enemigo que era grande y poderoso pero recordó que servía a un Dios Todopoderoso. Tuvo que enfrentarse a leones y a osos pero Dios estuvo con él y le dio la victoria. Entiende que lo que hoy viene contra ti no se compara al poder de Dios que te ayudará a vencer.

Recuerda, Dios te ayudará porque nuestra batalla es de Dios. Dios nos ofrece ayudarnos y librarnos de cualquier situación adversa que estemos pasando. Asímismo, recuerda las batallas anteriores, las veces que has obtenido la victoria. Confía en Dios, Él pelea por nosotros, nos quiere librar ya nos ha entregado la victoria en nuestras manos.

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